Tinta en las Cintas

By Andrés Cárdenas

La doble vida de Verónica

Weronika vive en Polonia y tiene una brillante carrera como cantante, pero padece una grave dolencia cardíaca. En Francia, a más de mil kilómetros, vive Véronique, otra joven idéntica que guarda muchas similitudes vitales con ella, como su enfermedad y su gran pasión por la música. Ambas, a pesar de la distancia y de no tener aparentemente ninguna relación, son capaces de sentir que no están solas.

Hace unos años llevaba un diario en el que de manera austera y poco elocuente escribía comentarios sobre las películas que veía.  Han pasado casi 4 años desde que intenté ver La doble vida de Verónica, en la entrada del diario escribí:

No sé por qué pero es una película muy lenta y aburrida.

Recuerdo que ni siquiera la vi completa, de hecho, no creo que haya superado los primeros 20 minutos cuando intenté verla. Era increíblemente aburrida, ni siquiera se sentía como una película, era más una especie de secuencia de imágenes que carecía de propósito para mi.

Han pasado ya varios días desde que ví La doble vida de Verónica, esta vez de principio a fin, y aún no sé con que palabras describir lo que sentí mientras miraba las imágenes retratadas por Krzysztof Kieślowski.

El arte debe hacerte sentir algo, cualquier cosa, y aunque todavía soy incapaz de describir lo que sentí mientras veía la historia de Weronika, puedo decir que es uno de los sentimientos más hermosos que he experimentado. Es algo nuevo, algo que estaba allí todo el tiempo y no lo sabía. Sí, es algo paradogicamente hermoso.

El problema con el filme, sin embargo, es que ese sentir único no se mantiene a lo largo de la película y aunque nunca pierde su esencia la belleza decrece lentamente. Para mi Kieślowski en esta película es más artista que cineasta, es como un pintor en éxtasis que despliega pinceladas de belleza... Honestamente me siento en deuda con él.

El siguiente paso sin duda alguna es indagar más en su obra, la serie de televisión polaca El decálogo es particularmente intrigante y su trilogía "Tres Colores" es igualmente llamativa. Supongo que estas se añaden a la tarea original.

Estoy seguro de que llegará el día en que pueda hablar en detalle sobre esta maravillosa película, de momento seguiré viéndola, porque a veces la belleza se convierte en droga.