Tinta en las Cintas

By Andrés Cárdenas

Adoptando el minimalismo

Decluttering es una palabra para la cual aún desconozco su equivalente en Español, el significado detrás de esta es básicamente "deshacerse de todo lo que tienes en tu vida que realmente no necesitas" y constituye uno de los principios del minimalismo.

El año pasado mi amiga Mónica mencionó en una reunión con otros amigos un documental titulado "Minimalismo" yo expresé que conocía a The Minimalists, el dúo detrás del proyecto, había escuchado su podcast en un par de ocasiones. Precisamente de ellos conocí lo que era minimalismo y aunque la idea o filosofía me gustaba nunca dí el paso necesario para adoptarla.

Valeria estuvo de visita la semana pasada pero regresó a su ciudad para continuar con sus obligaciones académicas el sábado, la carga emocional que dejó su partida me dejó, entre otras cosas, sin planes para el domingo. Esa era la oportunidad para finalmente deshacerme de las pocas cosas que poseía y que no me servían más que para ocupar espacio.

Como según yo no tenía muchas cosas, esta tarea no me quitaría más de media hora. Pues que sorpresa me he llevado cuando los primeros treinta minutos transcurrieron y seguía sacando cosas de todos los rincones de mi habitación.

Ropa que ya no uso o nunca usé, DVDs de conciertos y películas, CDs de música que ya no me interesa y programas que ya no necesito, el primer computador que hubo en casa, partes de teléfonos, un tocadiscos inservible, repuestos, cables, en fin, una cantidad de cosas que solo acumulaban polvo en la habitación. Dividí todo en dos grupos, ropa que puede ser util para alguien más y lo que definitivamente es basura.

De esta manera había tomado otro paso para "decluttear" mi vida. Pero entonces me encontré con otro dilema.

En la misma conversación del año pasado, Mónica dijo que no veía como un minimalista. Yo no respondí pero su afirmación me dejó pensando.

  • Casi no tengo posesiones (o eso creía, evidentemente estaba equivocado)
  • No compro cosas innecesarias.
  • No me aferro a las cosas materiales.
  • Trato de aprovechar mi tiempo al máximo.

¿Por qué entonces no puedo ser un minimalista? Y lo recordé, mi colección de LPs.

¿Realmente necesito discos de vinilo?

Habrá quien dirá que un verdadero minimalista los arrojaría a la basura y usaría Spotify o YouTube, pero yo no colecciono discos porque se ven lindos en la estantería, ni siquiera exclusivamente porque suenan mejor, lo hago porque el acto de poner el disco en el tocadiscos, dejar caer la aguja y disfrutar de la música acompañada del ruido natural es especialmente reconfortante.

Contrario a la creencia popular la verdadera esencia del minimalismo no es deshacerse de tus posesiones, es conservar solo las que le añaden valor a tu vida. Coleccionar vinilos y reproducirlos los domingos en la tarde le da a mi vida paz y tranquilidad. Eso vale la pena conservarlo, ¿no?

La idea del minimalismo es simple, adoptarla no lo es en lo absoluto. Ya resolveré que hacer con los discos que no necesito y conservar los que son realmente significativos mientras intento adoptar y adaptar la filosofía del minimalismo a mi vida. He identificado en este desafío una oportunidad de ganar crecimiento como persona, pero veremos a donde me lleva todo esto.

No soy un minimalista, de hecho, ni siquiera quiero auto-asignarme esa etiqueta, pero si por aferrarme a menos voy a vivir una vida más satisfactoria, eso es lo que voy a perseguir.

¡Cógela suave, Facebook!

Hace una semana eliminé la app de Facebook de mi teléfono celular. Antes había expresado mi descontento con el hecho de publicar en redes solo porque sí, y aunque mis publicaciones en la red social se limitan a enlaces de artículos que encuentro interesantes en Internet o al ocasional video musical en YouTube, descubrí que le estaba permitiendo a Facebook afectar aspectos importantes en mi vida. Estoy sumido en una situación extraña, tengo una obsesión con aprovechar al máximo mi tiempo, pero en realidad lo malgasto de la manera más inocente posible. Por ejemplo, seguramente te ha pasado que sostienes el celular en tus manos y de manera inconsciente y automática, me atrevería a decir incluso que instintiva, entras a Facebook y después de un tiempo te sorprendes desplazándote hacia abajo en la aplicación; a veces leyendo comentarios, otras veces simplemente mirando la pantalla. Esto se convirtió en algo común en mí, algo molesto, y eventualmente se convirtió en algo decepcionante. Esto no es aprovechar el tiempo.

Era hora de decir ya no más.

Primeramente cerré sesión en la app de mi teléfono, eliminar la aplicación o abandonar por completo la red social de momento no era algo factible. Facebook no deja de ser una poderosa herramienta de comunicación y todas las personas con quien sostengo una relación cercana son usuarios activos de esta red. Facebook es necesario pero no esencial. Pero con cerrar sesión en la aplicación no fue suficiente, para mi sorpresa estaba ingresando a la app, constantemente encontrándome con el formulario de inicio de sesión, esto dejaba al descubierto una debilidad. Lo que me llevó a pensar que tal vez Facebook está reformando o imprimiendo nuevos rasgos psicológicos en nosotros y de ser así es algo ciertamente preocupante. Pero dejemos eso a los psicólogos y neurocientíficos. ¿Por qué menciono esto en Tinta en las Cintas? Porque algo tan simple como eliminar una app en mi teléfono, dio inicio a lo que se puede convertir en una filosofía de vida. Resulta que no solo borré Facebook si no todas las aplicaciones que no me permitían aprovechar mi tiempo o que simplemente ocupaban espacio en la memoria de mi teléfono celular. De cierta forma creo que borrar la aplicación y limitar mi consumo de contenido en Facebook me ayudó a acoger el minimalismo y de eso hablaré en una próxima oportunidad.

Extraños en el paraíso

Ayer hice una lista de películas que quería ver. La primera en la lista era Stranger Than Paradise (Extraños en el paraíso) de Jim Jarmusch, que también resulta ser la cuarta de sus películas que veo y hasta el momento todas me han gustado. Only Lovers Left Alive, Down By Law, Night on Earth y Stranger Than Paradise, en ese orden de preferencia.

Supe que me iba a gustar al ver el cuadro de apertura, en ese momento solo conocía la trama pero la belleza de ese cuadro fue el aperitivo de lo que estaba por venir, otra obra maestra del señor Jarmusch. Después de algunos minutos sentí que el filme con su simplicidad y aspecto minimalista estaba plantando algo en mi, me sentí asombrado, anonadado por la belleza de los cuadros.

En Stranger Than Paradise entramos en la vida de Willie, un inmigrante húngaro que hace diez años llegó a Estados Unidos a vivir el sueño americano. Sin embargo, su vida transcurre en una diminuta habitación en New York. Willie se gana la vida apostando en carreras de caballos o haciendo trampa jugando cartas. Su prima Eva, de 16 años, llega desde Budapest también para alcanzar el mágico sueño al lado de su tía Lottie, pero antes debe quedarse con Willie por 10 días mientras su tía que vive en Ohio sale del hospital.

Las escenas se cortan, transcurren ¿dos días?, ¿dos horas? El tiempo es incierto aquí. Pero eventualmente Eva se marcha, no sin antes conocer a Eddie, el único amigo de Willie.

Un año más tarde los dos amigos emprenden un viaje hacia Ohio donde planean reunirse con Eva para posteriormente visitar el paraíso, Miami.

Cuando se hace la pregunta "¿qué clase de películas te gustan?" la mayoría de la gente tiene un respuesta elaborada basada en sus gustos o disfrute de ciertos géneros o temas. Ese nunca ha sido el caso para mi. Aunque podría decir que me gusta el cine negro o hacer referencia al trabajo de ciertos directores, la mayoría de veces mi respuesta es muy vaga, el resto de ocasiones no sé que responder.

Después de expresar mi amor por Only Lovers Left Alive, dentro de mi circulo de amigos se tornó común decir que "a Andrés le gustan las películas en las que no pasa nada", durante meses dudé de esa afirmación pero después de ver Stranger Than Paradise, empiezo a creer que tienen razón. Porque básicamente eso es Stranger Than Paradise, una película en la que aparentemente no pasa nada. Así que tal vez sea hora de que cuando alguien me pregunte que clase de películas me gustan mi respuesta sea "esas en las que no pasa nada."

La profesora de piano

Erika Kohut, una profesora de piano sexualmente reprimida que vive con su dominante madre conoce a Walter, un joven estudiante que se propone enamorarla.

Mi expectativas entorno al filme eran bastante altas que la crítica afirma que esta es una de las mejores películas del siglo. Estaba muy expectante pero decidí esperar a Valeria algunos días para verla con ella, la semana pasada estuvo de visita y finalmente vimos la película juntos.

Debo comenzar diciendo que en términos de erotismo estaba esperando que la película fuera más explícita, pero la falta de contenido explícito le dio un toque más realista al filme.

Es increíble como el director Michael Haneke retrata el realismo de una manera que te absorbe y aunque el tema general de la película es difícil de encontrar en la vida cotidiana por momentos parece que no estás viendo una película. Mientras veíamos creo que mentalmente Valeria y yo nos hacíamos la misma pregunta ¿qué haría yo en esa situación? Tomemos como ejemplo la escena en el baño donde los protagonistas tienen su primer encuentro sexual, si me sitúo en los zapatos de Walter probablemente me alejaría y olvidaría por completo el asunto. Pero él se queda y experimenta algo tan erótico como humillante.

Erika camina determinada, la cámara la sigue a través de lo que parece un centro comercial, eventualmente cruza sin dudar una puerta misteriosa, nos encontramos en una sex shop. De inmediato todos los ojos masculinos se postran en ella, luce incómoda ante las implacables miradas pero está en control total de la situación, intenta entrar a una de las cabinas pero está ocupada, espera, entra, elige un video de su preferencia, mira la papelera, está llena de papel higiénico sucio de semen, ¿siente asco? No, toma un papel y lo huele con vehemente deseo.

Erika es evidentemente una mujer enferma. ¿Pero como ha llegado a ese punto?

La respuesta obvia es su dominante madre, ¿pero es esta realmente la fuente de su "enfermedad"? Erika es una mujer que ha sido consumida por su represión sexual de modo que le es prácticamente imposible amar e incluso disfrutar el placer de una manera convencional. Su deseo efervescente crece y su insaciable necesidad la lleva al borde la locura y aunque interpreta y enseña la que para muchos es la música más sanadora ni siquiera esta puede sanarla.

Aún no sé si lo que siento por Erika es lastima o compasión, pero su situación me lleva a plantear dos preguntas: ¿Cual es nuestro deseo sexual más profundo? ¿Si fuese expuesto seríamos considerados unos enfermos?

Bocanada de Pureza

Recuerdo que cuando escuché por primera vez el debut en solitario del gran Gustavo Cerati mi reacción inmediata fue escribir lo que estaba sintiendo. Ha pasado poco más de un año y solo ahora he podido expresar lo que experimenté aquella madrugada de Febrero.

Si fuera necesario definir Bocanada de Gustavo Cerati en el menor número de palabras posible, su esencia sería capturada con *"poesía atmosférica"; *en ese par de palabras uno obtiene lo mejor de los dos mundos que decoran este álbum intrínsecamente intimo: los susurrantes, delicados y afables sonidos electrónicos y su hermosa poesía, simple pero nunca simplista. Esta maravillosa obra de arte le hace honor a su título, no hay nada que pueda hacerse más que inhalar toda su belleza en una bocanada de aire.

El álbum abre con Tabú, una mezcla exótica de sonidos de la jungla y elementos que proclaman la llegada del nuevo milenio, lo que resulta en una sensación incómoda pero pura en una singularidad que eventualmente atrapa.

Corrí hasta alcanzarte
y vencí la sórdida sed
en la alquimia salvaje
de tus labios oro rubí

Nunca he podido descifrar con certeza a que se refiere Cerati en este pequeño pero hermoso verso. ¿A una mujer? ¿Tal vez a una adicción? ¿Una droga? Lo que quiera que sea, con Tabú este artista nos introduce al mundo brumoso que la caratula sugiere. Esta es una ilustración que sin dudas hace alusión a Dylan y al mítico Low de David Bowie (que ya tuvo su espacio en este blog), pero el elemento más cautivador de la portada es el humo aural que emana Cerati y esa sensación de pureza, intimidad y sabiduría que viene con si.

Bocanada, la canción, es tal vez la cumbre de este espectáculo de belleza, esta pieza exquisita que incita a un trance y te pone en un estado de levitación, como si algo que no te pertenecía llegase a ser parte de ti para derretirse en tu interior, es algo no palpable, algo casi espiritual, algo propiamente etéreo.

Cuando no hay más que decirnos
me hago uno con el humo
serpenteando la razón.
De todo aquello decidido
se estira el tiempo y me olvido
me olvido como vos
Y en la esfera vagamos indiferentes
por el espacio que dejo
para desvanecerse
alargando el después
una historia sin final

Esta porción tomada del tema que da título a este disco es tal vez mi pieza poética favorita en todo el idioma español. Hay tanto en Bocanada que es ausente en el resto de discos latinoamericanos que a lo largo de mi vida he podido escuchar, su excelencia es inigualable, pero deseo tanto poder escuchar algo como esto, en mi lenguaje nativo y hecho por gente que creció en estas tierras.

Decir, sin embargo, que Bocanada es un disco perfecto es tanto una exageración como una mentira que no puedo decirme a mí mismo. Como conjunto, como obra absoluta Bocanada tiene sus falencias. Uno podría incluso prescindir de algunas de las canciones incluidas, especialmente aquellas piezas instrumentales situadas hacía el final del disco, que sin ser malas aportan poco a la cautivadora y excelsa atmósfera que preside en la primera parte del disco.

Gustavo Cerati murió en 2014 luego de estar en coma durante 4 años debido a un accidente cerebrovascular. Bocanada, sin embargo, es un disco perenne que se sobrepondrá a la prueba del tiempo y que sin lugar a dudas permanecerá dentro del grupo de los mejores discos de la historia de la música latinoamericana.