Tinta en las Cintas

By Andrés Cárdenas

Sobre música: Conveniencia o tangibilidad

Hace algunos años la idea de escuchar canciones sueltas era algo inconcebible, para mi la única forma de apreciar una obra de arte era absorbiéndola en su totalidad, y esto en el caso de la música era escuchando álbumes completos en lugar de pequeñas porciones.

Recientemente he acogido la idea de escuchar estas porciones de obras de arte. El acto de escuchar canciones sueltas pasó de ser aborrecido a ser disfrutado. Pero este cambio se debe en gran parte a la falta de tiempo que con el transcurrir de los días se hace más evidente. En la actualidad dispongo de aproximadamente 40 minutos diarios para escuchar música, divididos en dos fragmentos de 20 minutos que es lo que me toma ir desde mi casa al trabajo y vice versa. Si en promedio cada canción tiene una duración de 4 minutos, eso quiere decir que estoy escuchando 10 canciones diariamente, lo que es menos de un álbum que en generalmente consta de 12 temas.

Me puse a estudiar toda la información compilada en mi perfil de Last.FM a lo largo de poco más de 5 años para establecer cuánto ha cambiado y cuánto ha afectado la forma en que escucho y descubro música. Para quien no ha escuchado hablar de Last.FM, se trata de un servicio que lleva un registro, como una especie de diario, de toda la música que escuchas. Yo he sido usuario desde diciembre de 2011 y el 95% de lo que he escuchado en ese tiempo está grabado en Last.FM. Esto es precisamente lo que encontré:

Historial de reproducciones en Last.FM

Una mirada a mi historial de reproducciones, muestra que desde el 2014 he venido escuchando menos música. Honestamente no puedo luchar contra eso, es evidente que ya no cuento con el tiempo para emprender búsquedas de tesoros musicales escondidos a lo largo de la historia de la música, esas búsquedas que me permitieron encontrar álbumes como Pink Moon de Nick Drake, Occultation de Lucid Sins, Here Come the Warm Jets de Brian Eno, entre otros, han quedado atrás; pero siento una profunda necesidad de maximizar la cantidad de música a la que me estoy exponiendo, siento la necesidad de deshacerme de la falta de música en mi vida, y este pensamiento, este sentir me lleva a pensar en Spotify.

Cuando comencé a publicar mis listas de reproducción semanales mencioné que Spotify había cambiado la forma en que escucho música. Inicialmente lo vi como algo positivo, pero ahora me ha abordado una duda. Si bien es cierto que Spotify se ha convertido en un excelente acompañante ahora que escasea mi tiempo, también ha afectado la experiencia de escuchar álbumes completos. Porque incluso en esos 40 minutos que me expongo a las notas de diversos artistas a través de Spotify, su música no es más que sonido de fondo. Siento que he corrompido algo tan sagrado y personal como es el acto de escuchar atentamente un disco. La música se ha convertido en algo que simplemente está ahí, ha dejado de ser algo a lo que puedo acudir para sanar o para ayudarme a lidiar con las emociones del día a día.

Para sumar peso a este descontento, esta semana llegó mi nuevo tocadiscos, después de meses de ahorro tuve la oportunidad de adquirir un Audio Technica AT-LP60. El primer disco que reproduje en el fue The Boatman's Call de Nick Cave & the Bad Seeds, el cual había comprado hace meses pero que permanecía sellado ya que no contaba con un tocadiscos. Se puede tomar esto como una exageración, pero ese es un álbum que he escuchado en innumerables ocasiones, incluso en Spotify, pero al escucharlo en su totalidad en vinilo me quedé impresionado, descubrí que hay mucho más en ese disco de lo que había sido capaz de apreciar en el pasado. Lo que sentí esa tarde es lo que la música se supone debe hacernos sentir a todos, sé que no es posible con cada disco producido, pero hay muchos que pueden proporcionarnos sentimientos similares e incluso elevar nuestras almas.

Todo esto me ha llevado a hacerme la pregunta del título de esta publicación. Spotify es mas conveniente, pero carece de la tangibilidad que un vinilo puede ofrecer. Porque cuando se escucha un disco, la música se siente, se palpa, la experiencia es enriquecida y se disfruta de manera superior, pero es increíblemente costoso tener acceso en vinilo a por lo menos el 1% de lo que Spotify ofrece. Entonces, ¿qué debo escoger? ¿Conveniencia con Spotify, pero sentir que algo le falta a la música, o tangibilidad con discos de vinilo y quedar en bancarrota a largo plazo?

Escojo la tangibilidad --- incluso sin estar seguro de que esa palabra existe, en el diccionario de la RAE no aparece --- pero hay unos términos y condiciones. Por ahora me limitaré a comprar sólo discos que han influido en mi vida. Es por eso que he hecho una lista de los 20 álbumes más influyentes de mi vida. Estos son discos que han cambiado mi perspectiva en aspectos generales del vivir y de cierta forma han ayudado a formar la persona que soy.

  1. The Beatles - Rubber Soul
  2. Bob Dylan - Blonde on Blonde
  3. Leonard Cohen - Songs of Leonard Cohen
  4. The Clash - London Calling
  5. Lou Reed - Transformer (en su defecto Berlin)
  6. The Velvet Underground - The Velvet Underground & Nico
  7. The Smiths - The Queen Is Dead
  8. Television - Marquee Moon
  9. The Modern Lovers - The Modern Lovers
  10. The 77s - Seventy Sevens
  11. Led Zeppelin - Led Zeppelin II
  12. Neil Young - After the Gold Rush
  13. Tim Buckley - Happy Sad
  14. Syd Barret - The Madcap Laughs
  15. Nick Cave & The Bad Seeds - The Boatman's Call
  16. Black Sabbath - Master of Reality
  17. Wayne Shorter - Speak No Evil
  18. Tom Waits - Closing Time (Pre-ordered)
  19. Lucid Sins - Occultation
  20. David Bowie - Low (Pre-ordered)

Hay una cantidad considerable de dinero en esos discos, y adquirir cada uno de ellos puede llevarme meses, tal vez un par de años, pero créeme, vale la pena la inversión.