Tinta en las Cintas

By Andrés Cárdenas

Bocanada de Pureza

Recuerdo que cuando escuché por primera vez el debut en solitario del gran Gustavo Cerati mi reacción inmediata fue escribir lo que estaba sintiendo. Ha pasado poco más de un año y solo ahora he podido expresar lo que experimenté aquella madrugada de Febrero.

Si fuera necesario definir Bocanada de Gustavo Cerati en el menor número de palabras posible, su esencia sería capturada con *"poesía atmosférica"; *en ese par de palabras uno obtiene lo mejor de los dos mundos que decoran este álbum intrínsecamente intimo: los susurrantes, delicados y afables sonidos electrónicos y su hermosa poesía, simple pero nunca simplista. Esta maravillosa obra de arte le hace honor a su título, no hay nada que pueda hacerse más que inhalar toda su belleza en una bocanada de aire.

El álbum abre con Tabú, una mezcla exótica de sonidos de la jungla y elementos que proclaman la llegada del nuevo milenio, lo que resulta en una sensación incómoda pero pura en una singularidad que eventualmente atrapa.

Corrí hasta alcanzarte
y vencí la sórdida sed
en la alquimia salvaje
de tus labios oro rubí

Nunca he podido descifrar con certeza a que se refiere Cerati en este pequeño pero hermoso verso. ¿A una mujer? ¿Tal vez a una adicción? ¿Una droga? Lo que quiera que sea, con Tabú este artista nos introduce al mundo brumoso que la caratula sugiere. Esta es una ilustración que sin dudas hace alusión a Dylan y al mítico Low de David Bowie (que ya tuvo su espacio en este blog), pero el elemento más cautivador de la portada es el humo aural que emana Cerati y esa sensación de pureza, intimidad y sabiduría que viene con si.

Bocanada, la canción, es tal vez la cumbre de este espectáculo de belleza, esta pieza exquisita que incita a un trance y te pone en un estado de levitación, como si algo que no te pertenecía llegase a ser parte de ti para derretirse en tu interior, es algo no palpable, algo casi espiritual, algo propiamente etéreo.

Cuando no hay más que decirnos
me hago uno con el humo
serpenteando la razón.
De todo aquello decidido
se estira el tiempo y me olvido
me olvido como vos
Y en la esfera vagamos indiferentes
por el espacio que dejo
para desvanecerse
alargando el después
una historia sin final

Esta porción tomada del tema que da título a este disco es tal vez mi pieza poética favorita en todo el idioma español. Hay tanto en Bocanada que es ausente en el resto de discos latinoamericanos que a lo largo de mi vida he podido escuchar, su excelencia es inigualable, pero deseo tanto poder escuchar algo como esto, en mi lenguaje nativo y hecho por gente que creció en estas tierras.

Decir, sin embargo, que Bocanada es un disco perfecto es tanto una exageración como una mentira que no puedo decirme a mí mismo. Como conjunto, como obra absoluta Bocanada tiene sus falencias. Uno podría incluso prescindir de algunas de las canciones incluidas, especialmente aquellas piezas instrumentales situadas hacía el final del disco, que sin ser malas aportan poco a la cautivadora y excelsa atmósfera que preside en la primera parte del disco.

Gustavo Cerati murió en 2014 luego de estar en coma durante 4 años debido a un accidente cerebrovascular. Bocanada, sin embargo, es un disco perenne que se sobrepondrá a la prueba del tiempo y que sin lugar a dudas permanecerá dentro del grupo de los mejores discos de la historia de la música latinoamericana.