Tinta en las Cintas

By Andrés Cárdenas

Año Nuevo, excusas nuevas

He querido escribir algo en este blog por un par de meses, pero siempre está esto o aquello y al final termino mirando el techo de mi habitación mientras espero a quedarme dormido, diciéndome a mi mismo "en el año nuevo lo hago"

Si, en el año nuevo voy a:

  • correr una maratón
  • escribir dos libros
  • darle la vuelta al mundo
  • conseguir la paz mundial
  • etc, etc

Cuando lo piensas un poco descubres que el año nuevo no es nada especial, podrías empezar a conseguir cada una de esas cosas en el momento en que lo piensas, ¿por qué esperar al año nuevo?

"Borrón y cuenta nueva"

El año nuevo es una idea romántica. Creemos que el primero de enero mágicamente nuestra vida es una hoja en blanco, un punto de partida donde todo es positivo, todo es alcanzable. Y entonces la realidad nos golpea brutalmente.

Para mi ya ha pasado una semana y lo único que realmente ha cambiado en comparación con Diciembre 31 es el último dígito del calendario. Los días siguen pasando y se me han acabado las excusas para no hacer nada sin sentirme mal. Pero claro, ahora me siento mal. Si fuese tan bueno en algo como lo soy posponiendo cosas importantes, sería alguien relevante en algo, quien sabe qué. Esto me hace sentir tan mal que no debería dejar que la realidad me golpee, debería hacerlo yo mismo.

Cada año más o menos en esta época escribo mis resoluciones para el año nuevo con un optimismo efervescente, con la mentalidad de que pase lo que pase voy a alcanzar mis objetivos. Este año no es que no tenga propósitos, pero estoy cansado de mi propia mierda, de mis excusas y siento que por más que escriba, por más que estructure un plan, terminaré haciendo lo mismo de siempre: nada.
Pero la esperanza es lo último que se pierde, ¿verdad?.

Vuelve y juega...

He estado debatiendo conmigo mismo sobre si debería compartir mis propósitos para el 2018 aquí, esto con el fin de hacerlo público y crear un poco de presión que de cierta forma me obligue a hacer algo en lugar de seguir aplastando mi culo; o si debería seguir el consejo de Derek Sivers y resistirme a la tentación de anunciar mis objetivos. Un punto intermedio es lo más sabio.

De manera que, por ahora, digamos que para 2018 mi tiempo, atención y energía se centraran en:

  • Leer
  • Escribir
  • Ser productivo
  • Aprender
  • Relaciones
  • Ahorrar

2018, veamos que tienes...